Me recogí el pelo en una trenza hacia el lado. Bajé las escaleras. Un olor a café recién hecho y tostadas inundaba el pasillo.
Mi tía me esperaba en la cocina con un tazón de leche y cereales, como a mí me gustan.
-Buenos días, cariño-dijo mientras me besaba la frente- ¿Qué tal has dormido?
-Muy bien-contesté animada- Gracias por prepararme el desayuno, está delicioso.
-De nada Danna,así será todos los días, lo prometo-contestó sonriendo- Te noto bastante tranquila ¿no?
-La verdad es que lo estoy-dije-Voy a seguir tu consejo.
Tía Rose sonrió y acarició mi mejilla. Terminé el desayuno, me lavé los dientes y subí a por mi mochila. Cuando bajaba, eran las 8 y cuarto.
-Me voy ya tía-dije mientras le besaba la mejilla- Y gracias por todo, de verdad.
-Que tengas un buen día, cielo-contestó colocándome bien el cuello del jersey.
Salí de casa y me dirigí al instituto. Estaba a unos 10 minutos a pie.
Cuando llegué, me paré un momento en el recibidor para buscar alguien o algo que me orientara.Nada. Entonces, vi un papel colocado en un tablón de corcho a mi derecha, así que me acerqué para ver si allí podría encontrar el número de mi clase. Pero en ese momento, sonó el timbre y una avalancha de adolescentes entró apresurada por la puerta. A empujones y codazos, me apartaron unos metros del tablón, por lo que no alcanzaba a ver nada de lo que ponía en el papel. Asomé la cabeza por encima de la multitud, pero seguía sin ver nada. Entonces, de la nada, apareció una mano que me tocó el hombro y una voz preguntó:
-¿Estás buscando tu clase, verdad?-.
Me giré para ver de quién se trataba.Quedé muda. Un chico alto y esbelto, de pelo castaño y alborotado, y de grandes ojos marrones se encontraba detrás de mí.
-S...Sí-contesté tímida.
-Dime tu nombre, te ayudaré a buscarla.-
-Da...Daniela McKeynn-respondí.
No soy tartamuda ni nada por el estilo, pero delante de aquel chico las palabras me salía entrecortadas.
-Veamos...-comenzó a buscar en el papel-Dakota, Dalila, Dalma... ¡Daniela! Aquí está...¡Vaya!.-
-¿Pasa algo?-pregunté asustada.-
No, es sólo que estás en mi clase- contestó sonriendo- Hola me llamo William, para los amigos, Will. Me has dicho que te llamas Daniela, ¿verdad?.-
-Sí, pero puedes llamarme Danna.-
-Está bien , Danna-dijo mirando el reloj-Será mejor que vayamos a clase, el profesor no tardará en llegar.-
Tan solo sonreí levemente. El chico siguió recto y cogió las escaleras de la izquierda, que llevaban a un amplio pasillo, donde estaba la biblioteca y unos servicios.
Después, entró a una clase, que llevaba el número 11. Yo le seguí, y cuando entré todos se quedaron mirándome como pasmarotes. Me sentí algo avergonzada, pero tras unos instantes, todos volvieron a hacer lo que estaban haciendo. Me senté en un pupitre, y abrí la mochila. De repente, una chica se me acercó y me tocó el hombro.
-¡Hola!-exclamó- Me llamo Sam, encantada.-
-Yo soy Daniela, Danna para los amigos-contesté sonriendo- Encantada de conocerte.-
La chica se sentó en el pupitre que había al lado del mío, y empezamos a hablar. Era realmente simpática y muy divertida.
-Oye-dijo de pronto-He visto que venías con William Catsage, ¿no?.-
-Sí...-contesté-Me vio buscando la lista de las aulas y se ofreció a ayudarme a encontrar la mía.-
-Interesante...-dijo Sam- Es un gran chico, yo lo conozco desde que éramos unos enanos, pero ten cuidado. ..Ahora mismo está saliendo con una arpía pelirroja de armas tomar.-
Algo dentro de mí se desanimó levemente. ¿Así que tenía novia? Vaya chasco...
-¿Ah sí?-dije.
-¿Ves aquella chica que está sentada en le ventana? Se llama Carla, las que hay a su lado son sus secuaces, Helen y Laura.No se despegan de ella ni un segundo.-me dijo en voz baja.-
Miré disimuladamente. Una chica pelirroja de ojos oscuros me miraba fijamente, y las chicas que le acompañaban no paraban de cuchichear mirando hacia donde yo estaba.
-Sí, ya la veo...-dije- Pero, ¿ por qué me mira así?.-
Sam rió.
-Conociéndola, debe estar que se sube por las paredes porque has llegado con Will.-
En ese momento, entró el profesor, y la clase comenzó. Will estaba sentado unos pupitres más atrás, en la fila de al lado. De vez en cuando, me miraba y sonreía, y yo le devolvía la sonrisa, aunque sentía que me derretía. Y también notaba la mirada fulminante de Carla sobre mí.
No presté demasiada atención a las explicaciones del profesor de lengua. Miraba hacia la ventana y no podía evitar sentirme contenta. Una nueva amiga y un chico guapísimo habían aparecido en mi vida de un día para otro.Sí, definitivamente, era feliz.
Pues la verdad es por diversión, pero si me saliera algo...Sería un verdadero sueño:) El próximo lo publicaré el lunes sin falta. Besos!!
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ResponderEliminarme ha gustado mucho este capitulo, me siento un poco identificada en la parte que dice que: "se hizo una trenza porque tenia el pelo demasiado largo para llevarlo suelto" y en la que "sam se presenta de repente" besos,:D
ResponderEliminarpdata:el lunes leeré el proximo capitulo sin falta ^-^
Jaja...¿Tu también tienes el pelo largo y alguien se te presentó de repente?
ResponderEliminar:D:D
pues si, la verdad es que si, y ahora esta persona que se me presento de repente es una gran amiga mia la verdad :D ^_^ jejeje
EliminarBesos =)
Y una vez más te vuelvo a repetir que me encanta sinceramente como escribes :3
ResponderEliminarEste capitulo está muy interesante y te doy todo mi apoyo para que sigas escribiendo y no te rindas nunca, cielo^^
Quien sabe, quizás algún día llegues muy lejos.
Un besito guapa y esperaré encantada a que publiques el siguiente. *-*
Muchas gracias cariño:) Por gente como tú es que escribo. Gracias por animarme, de verdad. El próximo capítulo intentaré publicarlo lo antes que pueda:) Millones de gracias de nuevo, y muchos besos Valeria:D
Eliminar¡Gran capitulo!
ResponderEliminarSigue así, ya tengo ganas de leer el 3º!
Mucha suerte, reina! :)
Muchas gracias! Intentare subirlo lo antes que pueda! Muchos besos:D
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