Al salir del instituto, Sam me acompañó a casa. De camino, me ofreció quedar para ir al Ice&Cream a tomar un batido, y conocernos un poco mejor. Cuando llegué a casa, subí a mi habitación y terminé pronto los problemas de matemáticas que el profesor había mandado para el día siguiente. Me hice de nuevo la trenza y me eché un poco de colonia. Habíamos quedado a las cinco y media, pero como todavía eran las cinco menos veinte, decidí decorar un poco mi habitación. Saqué un marco de corcho que tenía metido en una caja y lo colgué al lado de mi escritorio. Después, saqué unas fotos y las colgué en el corcho con chinchetas. Tenía muchas: algunas de mis padres, otras de mis amigos de Westwood, y otras de paisajes que había fotografiado en mis vacaciones.
Cuando terminé, eran las cinco en punto. Bajé las escaleras y llamé a mi tía. Su voz me contestó desde el trastero.-
-¿Qué haces aquí, tía?-pregunté apartando unas cajas de la puerta.
-Estaba ordenando esto, cariño-dijo mientras se sentaba sobre una silla vieja-Pero creo que lo dejaré por hoy-rió.
-Voy a salir con una amiga de clase a tomar un helado-dije-Pero si necesitas ayuda, dímelo y la llamo,podemos quedar otro día...-
-¡Ni hablar!-exclamó-Me alegro mucho de que hayas hecho amigos en el instituto, así que ve tranquila-dijo besándome la mejilla.-
-Está bien, no volveré tarde-dije besándole la frente.
Salí esquivando cajas y trastos, hasta que llegué a la puerta.Cuando llegué al Ice&Cream eran las cinco y veinticinco.Divisé a Sam sentada en una de las mesas del interior.
-¡Hola!-saludé mientras me sentaba.
-¡Hola!-dijo con una sonrisa-Mientras venías he pedido un batido de chocolate, ¿quieres tú uno?-
-No gracias, prefiero uno de menta y trufa-contesté sonriendo-Me encantan esos batidos.-
Estuvimos un rato bromeando y riendo, mientras nos contábamos vivencias y recuerdos.
-¿Y entonces tú vienes de Westwood?-preguntó mientras daba un sorbo a su batido.
-Sí, he estado en muchos sitos debido al trabajo de mis padres, pero la mayor parte de mi infancia la he pasado allí y...-.
De repente, me quedé mirando muy sorprendida la acera de enfrente a través del cristal.
-¿Danna?-preguntó Sam-¿Qué ocurre?-.
-¡Es ella!-exclamé-¡Alex!
Sam se giró.Una chica de pelo largo y negro me miraba fijamente mientras se acercaba a toda prisa.
-¡Danna!-exclamó mientras corría hacia la heladería.
Salí del establecimiento y esperé en la acera a que llegara.Cuando estuvo cerca de mí, nos abrazamos. Hacia demasiado tiempo desde la última vez que nos vimos...
-Ejem-tosió levemente Sam, que me había seguido para ver de quién se trataba. Nos separamos.
-¡Cuánto tiempo!-dijo Alex mientras me miraba de arriba a abajo.-
-Ya ves...-dije-Desde que me fui de Westwood...Pero a ti no te veía desde unas semanas antes de mi mudanza.-
Empezamos a hablar de nuestras cosas, cómo nos había ido, dónde habíamos estado...Entonces me di cuenta de que Sam estaba algo seria.
-Por cierto Alex, deja que te presente-dije-Esta es Sam, una amiga.-
-Hola, soy Alex-dijo dando dos besos a Sam.-
-Encantada, me llamo Sam-dijo respondiendo el gesto.-
-Alex es una amiga de Westwood-dije-Íbamos juntas a clase, y nos hicimos grandes amigas-.
-Voy a ir al instituto de aquí-dijo Alex-Mis padres encontraron trabajo en un pueblo cercano y nos acabamos de mudar.- La invité a que se sentara con nosotras. Estuvimos hablando toda la tarde. Alex no paraba de bromear y Sam también, y pude observar que se habían caído muy bien muy bien . Cuando quise darme cuenta, eran más de las ocho.
-¡Qué tarde es!-exclamé-Tengo que irme, quedé con mi tía en que la ayudaría a organizar un poco el trastero-.
-Sí, yo también tengo que irme ya-dijo Alex-Todavía estoy liada con la mudanza...No os imagináis la que hay montada en mi casa-rió.
-¡No seáis aguafiestas, jo!-dijo Sam- Con lo bien que lo estábamos pasando...-.
A pesar de las súplicas de Sam, nos levantamos de la mesa.
-La casa de mi tía está por aquí-dije-Hasta mañana Alex, me alegro de volver a verte.-
-Hasta mañana, nos vemos en el instituto.-
-Podríamos quedar para ir todas juntas, ¿no?-propuso Sam.-Alex puede pasar a recogerme y después vamos a buscarte a ti, Danna.¿Os parece?-.
-Por mi está bien, dijo Alex.-
-Por mi también-dije.-
-Pues entonces decidido, nos vemos mañana.-contestó Sam sonriente.
-¡Adiós!-dije despidiéndome de ellas.-
Nuestros caminos se separaron. Bajo la tenue luz de las farolas, sentí algo muy especial por dentro.
-Este es el comienzo de una gran amistad-dije para mí misma.Y, en efecto, así fue. Nadie podía imaginar que, en apenas una semana, Sam, Alex y yo llegaríamos a ser las mejores amigas de Landstone y, me atrevería a decir, del mundo.
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